Durante nuestra vida vamos acumulando montones de cosas que de una forma u otra terminan en nuestras manos. Bueno… Conozco gente que frente al entusiasmo exagerado de comprarse algo nuevo, con el tiempo se puede deshacer de ello sin pestañear, sin el más mínimo reparo en los momentos que lo utilizó (y quizás sí por el dinero que le costó en su momento).

La cosa es que yo soy todo lo contrario. Para comprar algo le suelo dar vueltas y vueltas (contrastando con otros aspectos en los que soy un derrochador) y cuando lo tengo, siento que me ha de acompañar mucho tiempo (si no toda la vida). Cuando alguien que me conoce quiere tirar algo, sobretodo si es relacionado con ordenadores, me suelen preguntar si lo quiero. Ahora mismo tengo en casa tres ordenadores (regalé uno hace poco aunque quizás le pasé un muerto al chaval, Pentium II 116Mhz?) montones de discos duros más o menos viejos (desde 2Gbytes hasta 80Gbytes o por ahí), tarjetas de RAM que no sé ni si funcionan, en fin… trastos! Sin ir más lejos el ordenador que gasto normalmente es un Pentium III a 800mhz, la tarjeta gráfica (Geforce 2) era del ordenador de mi primo, que acabó en mis manos antes de que lo tirase a la basura. Y ahora mismo lo puedo ver, medio desguazado, con el procesador o la placa base estropeados, pero ahí está, formando parte de mi “habitat”. Sé que con poca inversión podría actualizarme a un equipo mucho mejor, pero me da tanta pena tirarlo…

Espero no terminar con un Síndrome de Diógenes, cómo imagino alguno me ve en estos momentos. Hoy, por suerte, he tirado un montón de cosas que tenía en el coche. Llevaba tiempo pensando hacerlo (padezco procastinación innata) y aunque cada cosa que tiraba me sabía un poco mal por dentro, al irme creo que me sentía más ligero, me había quitado una carga. Tendré que aprender dondé está la frontera entre la vida útil y el trasto, tendré que aceptar que mi compañero de aventuras cibernéticas tarde o temprano será basura.

http://atinachile.bligoo.com/content/view/33932/Y-que-hacemos-con-la-basura-electronica.html

Un mal presentimiento me decía que el blog moriría si no escribía algo antes de acabar el año. ¿Es estúpido no? Sí, lo es, pero supongo que no tengo otra excusa por la que escribir. Me temo que necesito organizarme un poco (bastante) la vida en general, lo hago todo de forma impulsiva y a menudo me dejo llevar por agentes externos. El blog de alguna forma creo que me ayuda a evitar eso (aunque alguno lo considere, “forma de pasar el tiempo”).

Estas han sido unas vacaciones algo efímeras, en el sentido de que no noto gran diferencia entre estar de vacaciones y el no estarlo (mea culpa). La rutina de la sin rutina, ¿existe una vida sin rutina realmente? ¿es acaso esta la mejor forma de vida? ¿existe una mejor forma de vida? bueno, dejemos las gilipoyeces para otro momento.

No quiero enrollarme con este post, no quiero contar lo malo o bueno que ha sido el año, ni las cosas que haré (o seguramente no haré) el año que viene. Simplemente es una leve señal de vida. Una especie de mini-garantía a que seguiré explorando mis paranoias, indagando por el mundo de la pseudociencia, en fin, aportando mi granito de arena ^_^

Bueno, feliz fin de año y prospero nuevo año.

PD: Dejo un enlace interesante que leía mientras escribía el post, ¿Es ético bloquear los anuncios de internet?

PD2: Sí, se me ha ido un poco la bola con el titulo del post 😛